El tabaco tiene su origen en las tierras de la cultura maya. Esta cultura existió desde el año 2000 A.C. hasta el 987 D.C. y abarcaron los estados de Chiapas, Campeche, Yucatán, Guatemala y Honduras; eran excelentes marinos, ya que realizaban transacciones comerciales por todo el Golfo de México, incluyendo las islas del Caribe, como lo son Cuba, República Dominicana, Jamaica, etc. llevando entre otros productos, tabaco, el cual fumaban.
Gracias a ellos, todas éstas islas tienen en común el tabaco de México, lo que denominaban los mayas como “CIKAR” que en maya significa FUMAR. Debido a que los mayas también comerciaban con los Olmecas, el tabaco fue difundido a
todo el norte de América hasta Canadá. También se conoce que los indios de Isla Española (hoy República Dominicana y Haití), los caribes de Martinica, los indios Oyampys del Brasil, incluidos también los Guaraníes, Taínos y Antillanos se dedicaban al cultivo del tabaco.
El tabaco no sólo era aspirado en humo, sino también masticado, inspirado por la nariz y utilizado en medicina en rituales religiosos y mágicos.
Con el paso del tiempo, y con la llegada de los españoles a las islas en 1492, y luego al continente en 1517 por las costas de Champotón (tierras Mayas), fue cuando el tabaco llamó la atención de España y de toda Europa, aceptando el “CIKAR” o cigarro con bastante agrado. Este hábito, señal de riqueza, cundió por Francia gracias al embajador Francés en Portugal, Jean Nicot (que acabara dandole el nombre a la Nicotina), en Inglaterra lo introdujo Sir. Walter Raleigh, y en EUA la costumbre empezó después de la guerra civil en 1765.
Durante el reinado de Felipe II el consumo de tabaco en España fue
restringido. Mientras que en el nuevo mundo el tabaco continuaba sembrándose y consumiéndose, y más aun, exportándose a Europa, donde cada vez ganaba más adeptos.
Así pues, en 1614 el rey Felipe III, se vio obligado a levantar la ineficaz prohibición dictada por su antecesor.
A mediados del siglo XVII, es cuando el vínculo de las Islas Canarias con el tabaco se estrecha, emigrando un gran número de canarios a Cuba, donde participaron activamente en el cultivo y producción.
En Europa el Tabaco adquirió gran auge debido fundamentalmente a que era considerado un hábito relajante y placentero. Pronto fue extendiéndose su fama debido al uso terapéutico que de él se hacía, de modo que llegó a usarse como remedio casero hasta el siglo XVII, momento en el que empezó a dudarse de tales propiedades.
La lucha por apartarlo de la medicina fue un éxito, no así, la que intentó proscribir el hábito. Fumar se convirtió muy pronto en una moda y por lo tanto fueron conociéndose diversas formas de uso: la pipa, el rapé, el puro o el cigarrillo, a las que se ligaban fuertes connotaciones de carácter social.
















